Piensa

La vida es corta para levantarnos por la mañana con tristezas, nadie dice que será fácil, sólo te puedo asegurar que valdrá la pena

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jueves, 22 de mayo de 2025

Siembra

 


Un hombre entró en un local y vio a un señor en el mostrador.

Maravillado con la belleza del lugar, preguntó:
-Señor, qué se vende aquí...???
-Los dones de Dios. Le respondió el señor.
-Cuánto cuestan? Volvió a preguntar.
-No cuestan nada...!!! Aquí todo es gratis...!!!

El hombre contempló el local y vio que habían jarros de amor, frascos de fe, paquetes de esperanza, cajitas de salvación, mucha sabiduría, fardos de perdón, paquetes grandes de paz y muchos otros dones.

El hombre, maravillado con todo aquello, pidió:
-Por favor, quiero el mayor jarro de amor, todos los jarros de perdón y un frasco grande de fe, para mí, mis amigos y familia…

Entonces, el señor preparó todo y le entregó un pequeño paquetito que cabía en la palma de su mano.

Incrédulo, el hombre dijo:
-Pero, cómo puede estar aquí todo lo que pedí...???

Sonriendo, el señor le respondió:
-En el Local de Dios no vendemos frutos! Solo semillas...!!! Siémbralas...!!!

Dependiendo de tu siembra, será tu cosecha... 

*Acabo de sembrar las semillas; te toca a ti continuar la siembra.*
 

jueves, 29 de junio de 2017

El Diploma


Mi antiguo molino, en la pequeña aldea de los Pirineos, tiene una hilera de árboles que lo separa de la hacienda cercana. Un día apareció el vecino. Tendría unos setenta años. Lo veía trabajar con su mujer en la labranza, y me decía que ya era hora de que descansaran.

El vecino, muy amable, dijo que las hojas secas de mis arboles caían en su tejado, y que yo tenía que talarlos.

Me quedé muy sorprendido: ¿cómo es posible que una persona que se ha pasado la vida en contacto con la naturaleza quiere que destruya algo que tardó tanto en crecer, simplemente porque, dentro de diez años, eso puede causarle un problema a sus tejas?

Lo invito a un café. Le digo que me hago responsable, que si algún día esas hojas secas (que serán barridas por el viento y el verano) le causan cualquier daño, yo me encargaré de mandar construir un tejado nuevo. El vecino responde que eso le da igual: él quiere que tale los árboles. Me enfado un poco; digo que prefiero comprarle la hacienda.

-Mi tierra no está en venta –responde.

-Pero si con ese dinero podría comprarse una casa excelente en la ciudad, vivir allí el resto de sus días con su mujer, sin enfrentarse a inviernos rigurosos y cosechas perdidas.

-La hacienda no está en venta. Nací y crecí aquí, y estoy muy viejo para mudarme.

Sugiere que venga un perito de la ciudad a evaluar el caso y que decida él. A fin de cuentas, somos vecinos.

Cuando se va, mi primera reacción es acusarlo de insensibilidad y falta de respeto hacia la Madre Tierra. Después, me pica la curiosidad: ¿por qué no aceptó vender la tierra? Y antes de que termine el día, entiendo que su vida sólo tiene una historia y que no quiere cambiarla. Irse a la ciudad significa también sumergirse en un mundo desconocido, con otros valores, que tal vez mi vecino se considera demasiado viejo para aprender.

¿Le sucede eso sólo a mi vecino? No. Creo que le sucede a todo el mundo: a veces estamos tan apegados a nuestro modo de vida, que rechazamos una gran oportunidad porque no sabemos cómo utilizarla. En su caso, su hacienda y su aldea son los únicos lugares que conoce, y no le merece la pena arriesgarse. En el caso de la gente que vive en la ciudad, piensan que hay que obtener un título universitario, casarse, tener hijos, conseguir que los hijos obtengan también su título universitario, y así en adelante. Nadie se pregunta: “¿puedo hacer algo diferente?”

Recuerdo que mi barbero trabajaba día y noche para que su hija pudiese acabar el curso de sociología. Ella terminó sus estudios, y después de llamar a muchas puertas, consiguió un puesto de secretaria en una empresa de cemento. Aun así, mi barbero decía, orgulloso: “mi hija tiene un título.”

La mayoría de mis amigos, y dos de los hijos de mis amigos, también tienen un diploma. Eso no quiere decir que consiguieran trabajar en lo que querían, sino al contrario. Entraron y salieron de una universidad porque alguien, en una época en que las universidades eran importantes, decía que para ascender en la vida hacía falta tener una carrera. Y así fue cómo el mundo dejó de tener excelentes jardineros, panaderos, anticuarios, escultores, escritores. Tal vez va siendo hora de revisar eso: son los médicos, ingenieros, científicos, abogados, quienes tienen que realizar un curso superior. Pero, ¿acaso todo el mundo tiene que hacerlo?

Dejo que los versos de Robert Frost den la respuesta:
“Dos caminos se bifurcaban en un bosque, y yo, yo tomé el menos transitado y eso hizo toda la diferencia."

Para terminar la historia del vecino: vino el perito y, para mi sorpresa, mostró una ley francesa que obliga a que todo árbol esté plantado a un mínimo de tres metros de la propiedad ajena. Mis árboles estaban a dos metros, así que tuve que talarlos.

Paulo Coelho

viernes, 8 de agosto de 2014

El burro y el dromedario (Cuento Sufí)


Un burro y un dromedario caminaban juntos. El dromedario se movía con pasos largos y pausados. El burro se movía impacientemente tropezándose de vez en cuando.


Al fin el burro dijo a su compañero:

-¿Cómo es que me encuentro siempre con problemas, cayéndome y haciéndome rasguños en las patas, a pesar de que miro cuidadosamente al suelo mientras camino, mientras que tú que nunca pareces ser consciente de lo que te rodea, con tus ojos fijos en el horizonte, mantienes un paso tan rápido y fácil en apariencia?

Respondió el camello:

-Tu problema es que tus pasos son demasiados cortos y cuando has visto algo es demasiado tarde para corregir tus movimientos. Miras a tu alrededor y no evalúas lo que ves.
Piensas que la prisa es velocidad, imaginas que mirando puedes ver, piensas que ver cerca es lo mismo que ver lejos. Supones que yo miro el horizonte, aunque en realidad sólo contemplo hacia el frente como modo de decidir qué hacer cuando lo lejano se convierta en cercano. También recuerdo lo que ha sucedido antes y así no necesito mirar hacia atrás y tropezar una vez más. De este modo lo que te parece confuso o difícil se vuelve claro y fácil.


El Dromedario no está muy de acuerdo con Pasitos Cortos, pero en el fondo si que llevamos la misma linea. Lo importante no son los pasos sino la mirada y no confundir la prisa con la velocidad. Siempre se aprende algo reflexionando y de las opiniones de los demás. Espero los vuestros

viernes, 15 de febrero de 2013

Cuentos de Anthony de Mello IV


Hace mucho que no traía ninguna reflexión de Anthony de Mello. Sus cuentos y pensamientos nos pueden ayudar tal en nuestro caminar y en la búsqueda de la felicidad.

1.- Los muros que nos aprisionan son mentales, no reales.
Un oso recorría constantemente, arriba y abajo, los seis metros de largo de la jaula.
Cuando, al cabo de cinco años, quitaron la jaula, el oso siguió recorriendo arriba y abajo los mismos seis metros, como si aún estuviera en la jaula. …Y lo estaba... para él..

2.-Nuestros enemigos no son los que nos odian., sino aquellos a quienes nosotros odiamos.
Un ex-convicto de un campo de concentración nazi fue a visitar a un amigo que había compartido con él tan penosa experiencia.
-”¿Has olvidado ya a los nazis?” le pregunto a su amigo.
-“Si”, dijo este.
-”Pues yo no. Aún sigo odiándolos con toda mi alma.”
Su amigo le dijo apaciblemente::
-”Entonces, aún siguen teniéndote prisionero.”

3.- La mayoría de las veces, los defectos que vemos en los demás son nuestros propios defectos
-“Perdone, señor”, dijo el tímido estudiante, “pero no he sido capaz de descifrar lo que me escribió usted al margen en mi último examen....”
-“Le decía que escriba usted de un modo más legible”, le replicó el profesor.

4.-El poder del miedo
La Peste se dirigía a Damasco y pasó velozmente junto a la tienda del jefe de una caravana en el desierto.
-“¿Adónde vas con tanta prisa?” Le pregunto el jefe.
-“A Damasco. Pienso cobrarme un millar de vidas
De regreso de Damasco, la Peste pasó de nuevo junto a la caravana.
Entonces le dijo el jefe:
-“¡Ya sé que te has cobrado 50.000 vidas, no el millar que habías dicho!.”
-“No,” le respondió la Peste. -“Yo sólo me he cobrado mil vidas. El resto se las ha llevado el Miedo.”

5.- Felicidad
Decía un anciano que sólo se había quejado una vez en toda su vida. Cuando iba con los pies descalzos y no tenía dinero para comprar zapatos.
Entonces vio a un hombre feliz que no tenía pies. Y nunca volvió a quejarse.

6 .-Diógenes
Estaba el filósofo Diógenes cenando lentejas cuando le vio el filósofo Aristipo, que vivía confortablemente a base de adular al rey.
Y le dijo Aristipo:
-"Si aprendieras a ser sumiso al rey, no tendrías que comer esa basura de lentejas".
A lo que replicó Diógenes:
-"Si hubieras tú aprendido a comer lentejas, no tendrías que adular al rey".

PODÉIS VER TAMBIÉN LAS ENTRADAS ANTERIORES SI OS ENGANCHA

Nuestra percepción

Feria mundial de las religiones

Seguimos con Anthony de Mello

martes, 18 de mayo de 2010

El espejo

Renato casi no vió el auto tirado casi en la cuneta de la carretera. Llovía fuerte y era de noche. Pero se dió cuenta que al volante habia una mujer que necesitaba ayuda.
Asi que paró su auto y se acercó. El auto de la señora olía a tinta, de tan nuevo. La señora pensó que podría ser un asaltante. El no inspiraba confianza, por su aspecto humilde y pobre.
Renato percibió que ella tenía mucho miedo y le dijo:
-“Estoy aqui para ayudarla madam, no se preocupe!! Quédese en el auto, estará más calentita mientras le arreglo la rueda. A propósito, mi nombre es Renato”...
Ella tenía una llanta pinchada y para colmo era una señora de edad avanzada, algo bastante incómodo. Renato se agachó, colocó el gato mecánico y levantó el auto. Cambió la llanta pero quedó un poco sucio y con una herida en una de las manos...
Cuando apretaba las tuercas de la rueda ella abrió la ventana y comenzó a conversar con él. Le contó que no era del lugar, que solo estaba de paso por alli y que no sabía como agradecer por la preciosa ayuda. Renato apenas sonrió mientras se levantaba.
Ella preguntó cuanto le debía. Ya había imaginado todas las cosas terríbles que podrían haber pasado si Renato no hubiese parado para socorrerla. Renato no pensaba en dinero, era servicial y le gustaba ayudar a las personas. Este era su modo de vivir. Y respondió:
-“Si realmente quiere pagarme, la próxima vez que encuentre a alguien que precise de ayuda, dele a esa persona la ayuda que necesite y acuérdese de mi”.
Algunos kilómetros después la señora se detuvo en un pequeño restaurante, la camarera le trajo una toalla limpia para que secase su mojado cabello y le dirigió una dulce sonrisa.
Notó que la camarera estaba embarazada de ocho meses pero la no dejó que la tensión y los dolores le cambiaran su actitud. Pensó como alguien que teniendo tan poco, podía tratar tan bien a una extraña.
Entonces se acordó de Renato. Después que terminó su comida, y mientras la camarera buscaba cambio, la señora se retiró. Cuando la camarera volvió se preguntaba donde la señora podría haber ido, cuando notó algo escrito en la servilleta, sobre la cual tenía 10 billetes de $ 100.00
Se emocionó mucho cuando leyó lo que la señora le escribió. Decía:
- No me debes nada, yo tengo bastante. Alguien me ayudo hoy y de la misma forma te estoy ayudando. Si tú realmente quisieras reembolsarme este dinero, no dejes que este círculo de amor termine contigo, ayuda a alguien.
Aquella noche, cuando regresó a casa, cansada se acostó en la cama, su marido ya estaba durmiendo y ella se quedó pensando en el dinero y en lo que la señora dejó escrito.. Cómo pudo esa señora saber cuanto ella y su esposo precisaban de aquel dinero? Con el bebé que estaba por nacer el próximo mes, todo estaba difícil...
Se quedó pensando en la bendición que había recibido, y una gran sonrisa apareció en su rostro. Agradeció a Dios y se volvió hacia su preocupado marido que dormía a su lado, le dió un beso suave y susurró:
-Todo estará bien. ¡Te amo Renato!
Piensa en eso, y se quisieras pagarme por este e-mail, retransmitelo a tus amigos y no dejes que el circulo del amor muera contigo....
(Autor desconocido)
LA VIDA ES ASí... UN ESPEJO... TODO LO QUE TÚ DAS, VUELVE A TI!!

viernes, 7 de mayo de 2010

Una buena lección

"El secreto del éxito en la vida del hombre consiste en estar dispuesto para aprovechar la ocasión que se le depare."
(Benjamin Disraeli )

Un estudiante salió un día a dar un paseo con un profesor, a quien los alumnos consideraban su amigo debido a su bondad para quienes seguían sus instrucciones.
Mientras caminaban, vieron en el camino un parde zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que trabajaba en el campo de al lado y que estaba por terminar sus labores diarias.
El alumno dijo al profesor:
-Hagámosle una broma; escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre.
Mi querido amigo -le dijo el profesor
- nunca tenemos que divertirnos a expensas de nadie y menos de los pobres.
Tú tienes algo de dinero y puedes darle una alegría a este hombre. Coloca una moneda en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre.
Eso hizo y ambos se ocultaron entre los arbustos cercanos. El hombre terminó sus tareas y cruzó el terreno en busca de sus zapatos y su abrigo.
Al ponerse el abrigo deslizó el pie en el zapato, pero al sentir algo adentro, se agachó para ver qué era y encontró la moneda. Pasmado, se preguntó qué podía haber pasado. Miró la moneda, le dio vuelta y la volvió a mirar.
Luego miró a su alrededor, para todos lados, pero no se veía a nadie. La guardó en el bolsillo y se puso el otro zapato; su sorpresa fue doble al encontrar la otra moneda.
Sus sentimientos lo sobrecogieron; cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un ferviente agradecimiento en voz alta, necesitaba ese dinero para unas medicinas.
El estudiante quedó profundamente afectado porque no se esperaba esto.
Ahora- dijo el profesor
- ¿no estás más complacido que si le hubieras gastado esa broma de mal gusto?
El joven respondió:
-Usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré. Ahora entiendo algo que antes no entendía: se siente mayor satisfacción dando que recibiendo.
(autor desconocido)

jueves, 14 de enero de 2010

La Historia del Rey Arturo


Una bonita historia de las que terminan con un final muy interesante..

PERO NO LEAS EL FINAL HASTA QUE ACABES!!!
El joven rey Arturo fue sorprendido y apresado por el monarca del reino vecino mientras cazaba furtivamente en sus bosques.
El rey pudo haberlo matado en el acto, pues tal era el castigo para quienes violaban las leyes de la propiedad, pero se conmovió ante la juventud y la simpatía de Arturo y le ofreció la libertad, siempre y cuando en el plazo de un año hallara la respuesta a una pregunta difícil.
La pregunta era:
¿Qué quiere realmente la mujer?
Semejante pregunta dejaría perplejo hasta al hombre más sabio y al joven Arturo le pareció imposible contestarla..
Con todo, aquello era mejor que morir ahorcado, de modo que regresó a su reino y empezó a interrogar a la gente.
A la princesa, a la reina, las prostitutas, a los monjes, a los sabios y al bufón de la corte... En suma, a todos, pero nadie le pudo dar una respuesta convincente.
¡Eso si!, todos le aconsejaron que consultara a la vieja bruja, pues sólo ella sabría la respuesta. El precio sería alto, ya que la vieja bruja era famosa en todo el reino por el precio exorbitante que cobraba por sus servicios.
Llegó el último día del año convenido y Arturo no tuvo más remedio que consultar a la hechicera. Ella accedió a darle una respuesta satisfactoria, a condición de que primero aceptara el precio.
Ella quería casarse con Gawain, el caballero más noble de la Mesa Redonda y el más íntimo amigo de Arturo. El joven Arturo la miró horrorizado: era jorobada y feísima, tenía un solo diente, despedía un hedor que daba náuseas, acía ruidos obscenos.
Nunca se había topado con una criatura tan repugnante. Se acobardó ante la perspectiva de pedirle a su amigo de toda la vida que asumiera por él esa carga terrible.
No obstante, al enterarse del pacto propuesto, Gawain afirmó que no era un sacrificio excesivo a cambio de la vida de su compañero y la preservación de la Mesa Redonda.
Se anunció la boda y la vieja bruja, con su sabiduría infernal, dijo: Lo que realmente quiere la mujer es "Ser la soberana de su propia vida".
Todos supieron al instante que la hechicera había dicho una Gran verdad y que el joven rey Arturo estaría a salvo. Y así fue: al oír la respuesta, el monarca vecino le devolvió la libertad.
Pero menuda boda fue aquella... asistió la corte en pleno y nadie se sintió mas desgarrado entre el alivio y la angustia, que el propio Arturo. Gawain se mostró cortés, gentil y respetuoso.
La bruja, se comportó fatal, comiendo directamente del plato sin usarlos cubiertos, emitió ruidos y olores espantosos.
Llegó la noche de bodas. Cuando Gawain, ya preparado para ir al lecho nupcial, aguardaba a que su esposa se reuniera con él.
Ella apareció con el aspecto de la doncella más hermosa que unhombre desearía ver...Gawain quedó estupefacto y le preguntó qué había sucedido.
La joven respondió que como había sido cortés con ella, la mitad del tiempo se presentaría con su aspecto horrible y la otra mitad con su aspecto atractivo.
¿Cuál prefería para el día y cuál para la noche?
¡Qué pregunta cruel...! Gawain se apresuro a hacer cálculos...
¿Quería tener durante el día a una joven adorable para exhibirla ante sus amigos y por las noches en la privacidad de su alcoba a una bruja espantosa? ¿O prefería tener de día a una bruja y a una joven hermosa en los momentos íntimos de su vida conyugal...?
¿Usted qué hubiera preferido... qué hubiera elegido?
La elección que hizo Gawain está más adelante, pero antes de leerla tome su decisión...
El noble Gawain replicó que la dejaría elegir por sí misma. Al oír esto, ella le anunció que sería una hermosa dama de día y de noche, porque el la había respetado y le había permitido ser dueña de su vida.
¿Cuál es la Moraleja? La Moraleja esta más adelante, pero antes de leerla piensa en ello....
LA MORALEJA ES QUE NO IMPORTA SI LA MUJER ES BONITA O FEA,
........EN EL FONDO SIEMPRE SERÁ UNA BRUJA.......

martes, 22 de diciembre de 2009

Uno cosecha lo que siembra ...

Una mañana una mujer bien vestida se detuvo frente a un mendigo, quien lentamente levantó la vista y miro claramente a la mujer que parecía acostumbrada a las cosas buenas de la vida. Su abrigo era nuevo. Parecía que nunca se había perdido de una comida en su vida. Su primer pensamiento fue: “Solo se quiere burlar de mi, como tantos otros lo habían hecho ... 
-"Por Favor Déjeme en paz !! gruñó el Indigente... 
Para su sorpresa, la mujer siguió enfrente de el. Ella sonreía. Sus dientes blancos mostraban destellos deslumbrantes. 
-"¿Tienes hambre?" -preguntó ella. 
-"No", contestó sarcásticamente. Acabo de llegar de cenar con el presidente ... Ahora vete." 
La sonrisa de la mujer se hizo aún más grande. De pronto el hombre sintió una mano suave bajo el brazo. 
-¿Qué hace usted, señora?" -preguntó el hombre enojado. 
-Le digo que me deje en paz !! Justo en ese momento un policía se acercó.
 -"¿Hay algún problema, señora?" le preguntó el oficial .. 
-No hay ningún problema oficial, contestó la mujer. Sólo estoy tratando de ayudarle para que se ponga de pie. ¿Me ayudaría? El oficial se rascó la cabeza. 
-Si, el Viejo Juan, Ha sido un estorbo por aquí por los últimos años. ¿Qué desea de él? Pregunto el oficial ... 
-Ve la cafetería de allí?" preguntó ella. Voy a darle algo de comer y sacarlo del frío por un ratito.
 -¿Está loca, señora? El indigente se resistió. 
-Yo no quiero ir ahí! Entonces sintió dos fuertes manos agarrandolo de los brazos y lo levantaron. 
-Déjame ir oficial, Yo no hice nada ..
 -Vamos Viejo, esta es una buena oportunidad para ti," le susurro el oficial al oido. Finalmente, y con cierta dificultad, la mujer y el agente de policía llevaron al Viejo Juan a la cafetería y lo sentaron en una mesa en un rincón. Era la casi mediodía, la mayoría de la gente ya había almorzado y el grupo para las comidas aún no habían llegado. El gerente de la cafeteria se acercó y les pregunto. 
 -¿Qué está pasando aquí, oficial? ¿Qué es todo esto? 
 -Este hombre esta en problemas y esta señora lo trajo aquí para que coma algo, respondió el policía. 
-Oh no, Aquí no !" el gerente respondió airadamente. Tener una persona como este aquí es malo para mi negocio !!! El Viejo Juan esbozó una sonrisa con sus pocos dientes. 
-Señora, se lo dije. Ahora, si van a dejarme ir?. Yo no quería venir aquí desde un principio. La mujer se dirigió al gerente de la cafetería y sonrió 
-Señor, ¿está usted familiarizado con Hernandez y Asociados, la firma bancaria que esta a dos calles ?" -Por supuesto que los conozco, respondió el administrador con impaciencia. Ellos tienen sus reuniones semanales en una de mis salas de banquetes.
 -¿Y Ud. gana una buena suma de dinero con el suministro de alimentos en estas reuniones semanales, no? Preguntó la Señora. 
- Y eso que le importa a usted? -Señor, soy Penélope Hernandez, presidente y dueña de la compañía.
 -Oh Perdon !! dijo el gerente. La mujer sonrió de nuevo. 
-Pensé que esto podría marcar una diferencia en su trato. Se dirigió al policía, que fuertemente trataba de contener una carcajada. 
-¿Le gustaría tomar una taza de café o tal vez algo de comer oficial? 
-No, gracias, señora, replicó el oficial. Estoy en servicio. 
-Entonces, quizás, una taza de café para llevar? 
-Sí, señora. Eso estaria mejor. El gerente de la cafetería giró sobre sus talones como recibiendo una orden. 
– Voy a traer el café para usted de inmediato El oficial lo vio alejarse. Y opinó: 
-Ciertamente lo ha puesto en su lugar", dijo. 
-Esa no fue mi intención replicó la señora. Lo crea o no, tengo una buena razón para todo esto. Se sentó a la mesa frente a su invitado y le miró fijamente. 
-Juan ¿te acuerdas de mí? El viejo Juan miro su rostro el rostro, con los ojos lagañosos 
-Creo que sí. Digo que su rostro me es familiar. 
-Mira Juan, quiza estoy un poco mas grande, pero mirame bien, dijo la Señora. Tal vez estoy más llenita y algo menos jóven. Cuando tu trabajabas aqui hace muchos años vine una vez, y entré por esa esa misma puerta, muerta de hambre y frio. Algunas lágrimas posaron sobre sus mejillas
 -¿Señora?" dijo el Oficial, No podía creer lo que que estaba presenciando, ni siquiera pensar que esa mujer pudo llegar a llegar a tener hambre alguna vez. 
-Yo acababa de graduarme de la Universidad. Había llegado a esta ciudad en busca de un trabajo, pero no pude encontrar nada. Con la voz quebrada continuó 
- Cuando me quedaban mis últimos centavos y me habían echado de mi apartamento, vagué por las calles. Era en el mes de Febrero, hacía frío y estaba muerta de hambre. Vi este lugar y entre con sin mucha esperanzade que podría conseguir algo de comer. Juan me recibio con una sonrisa.
 -Ahora me acuerdo, dijo Juan. Yo estaba de servicio. Se acercó y me preguntó si podría trabajar a cambio de algo de comida. 
-Si, y me me dijiste que estaba en contra de la política de la empresa. Continuó la mujer.. 
-Entonces, tu me hiciste el sándwich de carne más grande que había visto nunca, me diste una taza de café, y me vine a este rincón para disfrutar de mi comida. Tenía miedo de que te metería en problemas. Luego, te vi a poner el precio de la comida en la caja registradora, entonces supe que todo iría bien.
 -Así que usted comenzó su propio negocio? preguntó el viejo Juan. 
-Si, encontré un trabajo esa misma tarde. Fui subiendo poco a poco. Luego monté mi propio negocio que, con la ayuda de Dios, prosperó. Abrió su bolso y sacó una tarjeta. 
-Cuando termines aquí, quiero que vayas a hacer una visita al señor Martínez. Él es el director de personal de mi empresa. Iré a hablar con él y estoy seguro de que encontrará algo para ti. Sonrió. 
-Voy a darte un adelanto, lo suficiente para que puedas comprar algo de ropa y encontrar un lugar para vivir hasta que te recuperes. Mi puerta estará siempre abierta para ti Juan." 
-¿Cómo voy a agradecer todo esto? Preguntó. 
-No me tienes que agradecer nada, respondió la mujer. Dale gracias a Dios que fue el que me trajo a ti. Fuera de la cafetería, la Sra Hernandez le dio las gracias al oficial por su ayuda. 
Al contrario, dijo el oficial,", Gracias a Ud. pude presenciar este milagro, algo que nunca voy a olvidar. Y gracias por el café. 

No te olvides que cuando tiramos el pan sobre las aguas, nunca sabes cuando será te será devuelto. Y recuerda ser una bendición para otros ... Felices Fiestas a todos los que pasáis por este blog

domingo, 6 de diciembre de 2009

Las cuatro estaciones

LAS FOTOS SIGUIENTES PERTENECEN AL MISMO LUGAR PERO FUERON TOMADAS EN ESTACIONES DIFERENTES.



Había un hombre que tenía cuatro hijos. El buscaba que ellos aprendieran a no juzgar las cosas tan rápidamente; entonces los envió a cada uno por turnos a visitar un peral que estaba a una gran distancia.
El primer hijo fue en el Invierno, el segundo en Primavera, el tercero en Verano y el hijo más joven en el Otoño.
Cuando todos ellos habían ido y regresado; él los llamó y juntos les pidió que describieran lo que habían visto.


El primer hijo mencionó que el árbol era horrible, doblado y retorcido.
El segundo dijo que no, que estaba cubierto con brotes verdes y lleno de promesas.
El tercer hijo no estuvo de acuerdo, el dijo que estaba cargado de flores, que tenia aroma muy dulce y se veía muy hermoso, era la cosa más llena de gracia que jamás había visto.
El último de los hijos no estuvo de acuerdo con ninguno de ellos, el dijo que estaba maduro y marchitándose de tanto fruto, lleno de vida y satisfacción.


Entonces el hombre les explicó a sus hijos que todos tenían la razón, porque ellos solo habían visto una de las estaciones de la vida del árbol.
El les dijo a todos que no deben de juzgar a un árbol, o a una persona, por solo ver una de sus temporadas, y que la esencia de lo que son, el placer, regocijo y amor que viene con la vida puede ser solo medida al final, cuando todas las estaciones han pasado.
Si tú te das por vencido en el invierno, habrás perdido la promesa de la primavera, la belleza del verano, y la satisfacción del otoño.



No dejes que el dolor de una estación destruya la dicha del resto. No juzgues la vida por solo una estación difícil.
Aguanta con valor las dificultades y malas rachas porque luego disfrutarás de los buenos tiempos.
Sólo el que persevera encuentra un mañana mejor.

"En las profundidades del invierno finalmente aprendí que en mi interior habitaba un verano invencible." (Albert Camus)

martes, 7 de julio de 2009

Leonardo da Vinci


Existe una anécdota del gran pintor, escultor e inventor, Leonardo Da Vinci, acerca de su pintura "La última Cena", una de sus obras más copiadas y vendidas en la actualidad.
Tardo 20 años en terminarla debido a que era muy exigente en buscar a las personas que le servían de modelos. Tuvo problemas en iniciar la pintura porque no encontraba al modelo para representar a Jesús quien debía reflejar en su rostro pureza y nobleza. Así mismo el modelo debía poseer una extraordinaria belleza varonil. Encontró a un joven con las cualidades que buscaba y fue el modelo elegido para Jesús cuyo rostro dejaba aflorar los más bellos sentimientos.
Después fue localizando a los 11 apóstoles, dejando pendiente a Judas Iscariote porque no daba con el modelo adecuado. Buscaba a una persona de edad madura y mostrar en el rostro las huellas de la traición y la avaricia. Por lo que el cuadro quedo inconcluso por largo tiempo hasta que le hablaron de un criminal que estaba detenido. Leonardo fue a verle y era exactamente el Judas que quería para terminar su obra por lo que solicito al alcalde un permiso penitenciario que permitiera al reo que posar para el.
El alcalde, conociendo la fama del maestro Da Vinci acepto gustoso. Durante todo el tiempo que posó el reo no dio muestra de emoción alguna por haber sido elegido como modelo, mostrándose callado y distante. Al final, Da Vinci, satisfecho del resultado, le llamó y le mostró la obra. Cuando el reo vio el cuadro se quedó sumamente impresionado y cayendo de rodillas ante un
Da Vinci extrañado. Cuando este le preguntó por su actitud el preso respondió:
-"Maestro Da Vinci, ¿es que acaso no me recuerda?
"Da Vinci observándole fijamente le dijo:
-"No, nunca antes te había visto".
Llorando y pidiendo perdón a Dios, el reo le respondió:
"Maestro, yo soy aquel joven que hace 19 años usted eligió para pintar a Jesús en este mismo cuadro"

La moraleja de esta historia es que por mas belleza física que se posea, es la belleza interna la que finalmente sale a relucir a través del tiempo en nosotros quedando inevitablemente marcada en nuestro rostro. Además aunque sea una anécdota lo que es cierto es que dentro de cada uno existen esa dualidad del bien y el mal. De nosotros depende que no nos dejemos llevar del segundo, como le pasó a nuestro modelo.

viernes, 5 de junio de 2009

Leyenda Siux


Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux, que una vez llegaron hasta la tienda del consejero de la tribu, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Azul, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu....
-Nos amamos... empezó el jóven
-Y nos vamos a casar.... dijo ella.
-Y nos queremos tanto que tenemos miedo, queremos un hechizo, un conjuro, o un talismán, algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos, que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar la muerte.
-Por favor repitieron ¿hay algo que podamos hacer?
El viejo los miró y se emocionó al verlos tan jóvenes, tan enamorados y tan anhelantes esperando su palabra.
-Hay algo dijo el viejo pero no sé...es una tarea muy difícil y sacrificada.
-Nube Azul dijo el brujo
-¿Ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte, si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de luna llena ¿comprendiste?
-Y tú, Toro Bravo siguió el brujo deberás escalar la montaña del trueno, cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas, y solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Azul. Salgan ahora!
Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte y él hacia el sur. El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con las bolsas que contenían las aves solicitadas. El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas, eran verdaderamente hermosos ejemplares...
-Y ahora qué haremos...-preguntó el jóven- ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre? -No dijo el viejo.
-¿Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne?- propuso la joven.
-No -repitió el viejo. -Harán lo que les digo: tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con esta tiras de cuero, cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres.
El guerrero y la jóven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros, el águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse por el piso. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.
- Este es el conjuro. Jamás olviden lo que han visto, son ustedes como un águila y un halcón, si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse el uno al otro. Si quieren que el amor entre ustedes perdure "Vuelen juntos... pero jamás atados".

jueves, 26 de marzo de 2009

El extraño




Unos cuantos años después que yo naciera, mi padre conoció a un extraño en nuestra pequeña población en Puerto Rico. Desde el principio, mi padre quedó fascinado con este recién llegado y encantador personaje, enseguida le invitó a vivir con nuestra familia. El extraño aceptó y desde entonces ha estado con nosotros.
Mientras yo crecía, nunca pregunté que lugar ocupaba en mi familia porque en mi mente joven ya tenía un lugar muy especial. Mis padres eran tan solo instructores complementarios:
Mí mamá me enseñó lo que era bueno y lo que era malo y mi papá me enseñó a obedecer. Pero el extraño era nuestro educador primordial.
Nos mantenía hechizados por horas al extremo con aventuras, misterios y comedias.
Si yo quería saber cualquier cosa de política, historia o ciencia, el siempre tenía respuestas y conocimiento sobre odo.. ¡Conocía el presente y hasta podía predecir el futuro!
Nos llevó al primer juego de las ligas mayores de football, a las olimpiadas. y al tenis. Nos hacia reír, llorar y sorpendernos. El extraño nunca paraba de hablar, pero a mi padre no le importaba. A veces, mi mamá se levantaba silenciosa, se iba a la cocina pensativa para tener un poco de paz y tranquilidadad, mientras que el resto de nosotros estábamos pendientes de escuchar lo que tenía que decirnos el extraño. (Igual mi madre ha rezado más de una vez para que el extraño se fuera de nuestro hogar.)
Mi padre nos inculcó convicciones morales, pero el extraño nunca se sentía obligado a honrarlas. Las palabrotas por ejemplo, no fueron permitidas en nuestra casa… ni la de nuestros amigos o de cualesquier visitante. Sin embargo nuestro ocupa de largo plazo le estaba permitido pronunciar la palabra esa HP que quemaban mis oídos e hicieron que mi papá se retorciera y mi madre se ruborizara.
Mi papá nunca nos dio permiso para beber de manera liberal. Pero el extraño nos animó a intentarlo sobre una base legal. Hizo que los cigarrillos parecieran frescos e inofensivos, y que los cigarros y las pipas se vieran distinguidas. Hablaba libremente (demasiado libre) sobre sexo. Sus comentarios eran a veces evidentes, a veces sugestivos, y generalmente vergonzosos.
Ahora sé que mis ideas fueron influenciados fuertemente durante mi adolescencia por el extraño. Repetidas veces lo reprendieron y raramente hizo caso a los valores de mis padres y NUNCA le pidieron que se fuera.
Más de cincuenta años han pasado desde que el extraño se mudó a nuestra casa y participara de la vida de nuestra familia. Desde entonces ha cambiado mucho y ya no es tan fascinante como al principio. No obstante, si hoy pudieras entrar en las casa de mis padres, todavía lo encontrarías sentado en su esquina de siempre, esperando a alguien para que escuchara sus charlas y comentarios, y también en la casa de mis amigos, y en las casas de los amigos de mis amigos y así invadir todas las casas del planeta. ¿Su nombre? ¡Le llamamos televisor!

Nota: El extraño tiene un lugar preferente en todos hogares del mundo y no solo eso, ahora tiene una esposa que se llama ¡Computadora y un hijo que se llama Celular!

domingo, 22 de marzo de 2009

El pescador

Un banquero de inversión, estaba en el muelle de un pueblito caribeño, cuando llegó un bote con un solo pescador. Dentro del bote había varios atunes amarillos de buen tamaño.
El banquero elogió al pescador por la calidad del pescado y le preguntó:
¿Cuánto tiempo le había tomado pescarlos? El pescador respondió que sólo un de poco tiempo
El banquero luego le preguntó:
¿Qué por qué no permanecía más tiempo y sacaba más pescado? El pescador le contestó que tenía lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de su familia.
El banquero volvió a preguntar:
¿Pero qué hace usted con el resto de su tiempo?
El pescador respondió: “Después de pescar, descanso un poco, juego con mis hijos, hago siesta con mi señora María. Por la tarde voy al pueblo y por las noches tomo vino y toco la guitarra con mis amigos.
Tengo una vida "placentera y ocupada".!!!
El banquero replicó, "Soy un MBA de Harvard y podría ayudarte. Deberías gastar más tiempo en la pesca y con los ingresos comprar un bote más grande, después con las ganancias podrías comprar varios botes, y eventualmente tendrías una flota de botes pesqueros.
En vez de vender el pescado a un intermediario, lo podrías hacer directamente a un procesador y eventualmente abrir tu propia procesadora. Podrías así mismo controlar la producción y el procesamiento y la distribución. Deberías salir de este pequeño pueblo e irte a La Capital, donde manejarías tu empresa en expansión".El pescador preguntó, ¿Pero, cuánto tiempo tarda todo eso? A lo cual respondió el banquero, "entre 15 y 20 años"."¿Y luego qué?” Dijo el pescador.El banquero se rió y dijo que esa era la mejor parte. "Cuando llegue la hora deberías anunciar un IPO (Oferta inicial de acciones) y vender las acciones de tu empresa al público. Te volverás rico, tendrás millones."Millones...
y ¿luego qué?" dijo el pescador
Dijo el banquero:
"Luego te puedes retirar. Te mueves a un pueblito en la costa donde puedes dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con tus hijos, hacer siesta con tu mujer, reunirte todas las noches al pueblo donde tomas vino y tocas guitarra con tus amigos". El pescador respondió:
"¿Acaso eso no es lo que tengo ya?"

MORALEJA: Cuántas personas buscan la felicidad sin darse cuenta que ya la poseen, pero están incapacitadas para verla.
La verdadera felicidad consiste en amar lo que tenemos, y no quejarnos por lo que no tenemos.
Tenemos que tener claras nuestras prioridades, metas, y trabajar para ello. Ser consecuentes, pero sin perder el norte del día a día que es lo que vivimos en definitiva, y en donde seremos felices o desgraciados.
¡LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO!

miércoles, 11 de marzo de 2009

Canicas rojas



Acabo de recibir este e-mail de una amiga. Me ha encantado, no pone quien es el autor, pero es una historia hermosa. Además con ella inauguro mis primeras 100 entradas.

Durante los duros años de la Revolución, en un pueblo pequeño de Aguascalientes, México, solía parar en el almacén del Sr. Muro para comprar productos frescos. La comida y el dinero faltaban y el trueque se usaba mucho.
Un día en particular, el Sr. Muro me estaba empaquetando unas papas.
De repente me fijé en un niño pequeño, delicado de cuerpo y aspecto, con ropa roída pero limpia que miraba atentamente un cajón de peras frescas y maravillosas.
Pagué mis papas pero también me sentí atraído por el aspecto de las peras.
¡Me encanta el dulce de pera y las papas frescas! Admirando las peras, no pude evitar escuchar la conversación entre el Sr. Muro y el niño.
Hola Toño, ¿cómo estás hoy?»
«Hola Sr. Muro. Estoy bien, gracias..... solo admiraba las peras... se ven muy bien.»
«Sí, son muy buenas. ¿Cómo está tu mamá?»
«Bien. Cada vez más fuerte.»
«Bien. ¿Hay algo en que te pueda ayudar?»
«No Señor. Sólo admiraba las peras.»
«¿Te gustaría llevar algunas a casa?»
«No Señor. No tengo con que pagarlas.»
«Bueno, qué tienes para cambiar por ellas?
«Lo único que tengo es esto, mi canica más valiosa.»
«¿De veras? ¿Me la dejas ver?»
«Acá está. ¡Es una joya!»
«Ya lo veo. El único problema es que ésta es azul
y a mí me gustan las rojas.
¿Tienes alguna como esta, pero roja, en casa?»
«No exactamente, pero casi.»
«Hagamos una cosa. Llévate esta bolsa de peras a casa y la próxima vez que vengas muéstrame la canica roja que tienes.»
«¡Claro!. Gracias Sr. Muro.»
La Sra. de Muro se me acercó a atenderme y con una sonrisa me dijo: “Hay dos niños más como él en nuestra comunidad, todos en situación muy pobre.
A Salvador le encanta hacer trueque con ellos por peras, manzanas, tomates, o lo que sea. Cuando vuelven con las canicas rojas, y siempre lo hacen, él decide que en realidad no le gusta tanto el rojo, y los manda a casa con otra bolsa de mercadería y la promesa de traer una canica color naranja o verde tal vez.»
Me fui del negocio sonriendo e impresionado con este hombre.
Un tiempo después me mudé a Guadalajara pero nunca me olvidé de este hombre, los niños y los trueques entre ellos. Varios años pasaron, cada uno más rápidamente que el anterior. Recientemente tuve la oportunidad de visitar unos amigos en esa comunidad en Aguascalientes. Mientras estuve allí, me enteré que el Sr. Muro había muerto.
Esa noche sería su velorio y sabiendo que mis amigos querían ir, acepté acompañarlos.
Al llegar a la funeraria, nos pusimos en fila para conocer a los parientes del difunto y para ofrecer nuestro pésame. Delante nuestro, en la fila, había tres hombres jóvenes. Uno tenía puesto un uniforme militar y los otros dos unos lindos trajes oscuros con camisas blancas. Parecían profesionales. Se acercaron a la Sra. Carmelita, quien se encontraba al lado de su difunto esposo, tranquila y sonriendo. Cada uno de los hombres la abrazó, la besó, conversó brevemente con ella y luego se acercaron al ataúd.
Los ojos cafes llenos de lágrimas de la Sra. Carmelita, los siguió uno por uno, mientras cada uno tocaba con su mano cálida, la mano fría dentro del ataúd.
Cada uno se retiró de la funeraria limpiándose los ojos. Llegó nuestro turno y al acercarme a la Sra. De Muro le dije quién era y le recordé lo que me había contado años atrás sobre las canicas. Con los ojos brillando, me tomó de la mano y me condujo al ataúd. «Esos tres jóvenes que se acaban de ir son los tres chicos de los cuales te hablé. Me acaban de decir cuanto agradecían los «trueques» de Salvador. Ahora que Chava no podía cambiar de parecer sobre el tamaño o color de las canicas, vinieron a pagar su deuda.
«Nunca hemos tenido riqueza» -me confió- «pero ahora Salvador se consideraría el hombre más rico del mundo.» Con una ternura amorosa levantó los dedos sin vida de su esposo. Debajo de ellos había tres canicas rojas exquisitamente brillantes.
(Anónimo)

Moraleja: 
No seremos recordados por nuestras palabras , sino por nuestras acciones.

martes, 13 de enero de 2009

El ángel de los niños


Cuenta una antigua leyenda, que un niño que estaba por nacer, le dijo a Dios: Me dicen que me vas a enviar mañana a la Tierra; pero, ¿cómo viviré tan pequeño e indefenso como soy? Entre muchos ángeles escogí uno para ti, que te está esperando: él te cuidará.
Pero dime: aquí en el cielo, no hago más que cantar y sonreír, eso basta para ser feliz.
Tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.Y ¿Cómo entender que la gente me hable, si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar, y con mucha paciencia y cariño te enseñará a hablar.
Y, ¿qué haré cuando quiera hablar contigo? Tu ángel te juntará las manitas y te enseñará a orar.
He oído que en la Tierra hay hombres malos ¿Quién me defenderá?
Tu ángel te defenderá aún a costa de su propia vida.
Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.
Tu ángel te hablará de Mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia,
aunque Yo siempre estaré a tu lado.
En ese instante, una gran paz reinaba en el cielo pero ya se oían voces terrestres,
y el niño presuroso, repetía suavemente: Dios Mío, si ya me voy dime su nombre ¿Cómo se llama mi ángel? Su nombre no importa, tú le dirás: Mamá.
(Desconozco su autor)

lunes, 15 de diciembre de 2008

Cerrando etapas

Este es el momento de los propósitos para el 2009
Comparto con vosotros uno de los textos más interesantes a mi entender de: Paulo Coelho


Cerrando Etapas

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insiste en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierde la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó con su trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vive más en esa casa?, ¿Debe irse de viaje?, ¿La amistad se acabó?
Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanos, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.
No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.
No. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.
El pasado ya pasó. No espere que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. Suelte el resentimiento, al prender "su televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron ¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo!, si no, déjelo ir, cierre capítulos.
Dígase a usted mismo que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo.
Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por usted mismo es desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando usted vino a este mundo 'llegó' sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, le repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad.
Cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte.
Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

¡Esa es la vida!

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