Piensa

La vida es corta para levantarnos por la mañana con tristezas, nadie dice que será fácil, sólo te puedo asegurar que valdrá la pena

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Joshua Bell


Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín, en una fría mañana de enero. Durante los siguientes 45 minutos, interpretó seis obras de Bach. Durante el mismo tiempo, se calcula que pasaron por esa estación algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos.
Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando música.Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha.
Algunos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.
Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volteando su cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.
En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.
Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín tasado en 3.5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades que promediaban los 100 dólares.
Esta es una historia real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas. La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?
Tan sólo una mujer le reconoció. Stacy Fukuyama, que trabaja en el Departamento de Comercio, llegó casi al final de su actuación. No lo dudó ni un segundo: el que tocaba el violín no era ningún artista callejero. Le había visto hacía tres semanas en un concierto en la Biblioteca del Congreso. Y se quedó mirando, atónita, hasta que la última nota salió del Stradivarius.
"Ha sido lo más impactante que he visto en Washington", reconoce. "Joshua Bell estaba allí tocando en hora punta, y la gente no se paraba, ni siquiera miraba. ¡Algunos incluso le echaban monedas! ¡Cuartos de dólar! Yo eso no se lo haría a nadie". Lo que más extrañó a Bell, sin embargo, fue que al final de cada pieza no pasaba "nada". Nada. Ni un bravo, ni un aplauso. Sólo silencio.
En total, Bell almacenó en la funda de su Stradivarius 32 dólares y algo de calderilla. "No está mal", bromea, "casi 40 dólares la hora... podría vivir de esto. Y no tendría que pagarle a mi agente".

Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente: Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música escrita, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo?

14 comentarios:

  1. Hola Katy!! Vuvumos en un mundo donde todos estamos tan apurados metidos en problemas, trabajo y tantas cosas más que debemos perdernos miles de cosas como ésta.
    Besos

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  2. HOLA AMIGA, SIMPRE DECIMOS QUE TENEMOS QUE DETENERNOS UN MOMENTO PARA PODER OBSERVAR Y ESCUCHAR LAS COSAS BELLAS DE LA VIDA, PERO LA REALIDAD DEL MUNDO DE HOY ES UNA VORÁGINE QUE NOS TRAGA A TODOSSSS.
    BESITOSSSSSSSS
    CHRISSSSSS

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  3. Buenos dias Gabriela. Nos perdemos casi todo. Pero mi pregunta va más allá ¿No será que identificamos la belleza con dinero? Ya sea escultura, pintura, música...
    A mi me dio que pensar.
    Un beso

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  4. Hola Chris así es, no tenemos tiempo ni parapensar...
    Gracias por estar siempre
    Un abrazo

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  5. Que lastima que no tengamos un momento para ver las cosas hermosas que pasan a nuestro lado.
    Genial la obsevación final del artista, aunque viniendo de un genio no podria ser de otro modo.
    Besos Katy.

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  6. Hola Fabia, vamos por mundo muchas veces con con ojos de buey, sin ver no oir nada. Nuestra sensibilidad ha disminuido considerablemente, y todo lo que hacemos lo hacemos mecánicamente. Corriendo a todos los lados no hay tiempo para apreciar la belleza. Ahora bien si pagamos ese dinero por una entrada, no no nos queda más remedio que escuchar y o ver. Es una pena

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  7. Magnífica entrada.
    Da qué pensar. Muchas veces sólo somos capaces de reconocer la belleza si hemos pagado por ella. Somos un poco autómatas. Curiosamente sólo los niños se fijaban en el famoso violinista. Ellos aún no están contaminados. Una historia aleccionadora la que nos has traído.
    Besos.

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  8. Totalmente de acuerdo Perikiyo. Los niños no están contaminados porque para ellos el tiempo no cuenta, ni alguien sensible que es capaz de detenerse. ^pero la mayoría vamos corriendo todo el día y psamos de música y de arte aunque sean celestiales.
    Un abrazo

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  9. hola Katy cuanto tiempo sin venir a uno de mis rincones favoritos , muy agradable la historia mucha gente pasa de largo y esta ante la belleza y la perfeccion creo que ademas juega un papel importante el supuesto status que le dan a algunos creo que se es un artista desde que sacas una nota musical a cualquier instrumento , las manos que tan magistralmente se colocan , el ritmo, la suavidad, espontaneidad, y calidez , todo es magia, te dejo saludos y aun no estoy de vuelta tuve problemas con la compu pero veremos a ver si pronto un beso tu amiga despeinada

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  10. Hola Despe, ya te echaba de menos. Siempre me salía la cara del Napoleón...
    Pensaba que estabas muy liada, pero es verdad, la compu, como dices es muy traicionera. Te la juega cuando menos te lo esperas.
    Me alegro que sea eso y que estés bien,
    Gracias amiga por tu visita y bello comentario. Un abrazo

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  11. Increible esta historia... me dejò helada...

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  12. Hola Katy! he estado un poco distante del computador..pero ésta historia confirma para mi que hay mucha gente que ha perdido el interés del detalle, de ese algo "extra" en nuestra cotidianidad, hace poco leí un texto que decía "lleva paraguas, hoy tengo que regar las plantas" y del mismo texto: "si te perdiste el amanecer hoy, no importa, te haré otro por la mañana", ..anuncios de Dios...eso es todo! si no te fijas en estos regalos, tu propia existencia pasará desapercibida,
    un abrazo fuerte!!

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  13. Así es Silvana, parec increíble que estas cosas puedan ocurrir. pero así somos de incoherentes
    Un beso y feliz finde

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  14. Hola Carolina, gracias por reaparecer. Lo importante es saber que estás bien aunque no dejes comentario.
    Bellísimas tus dos frases y el comentario final
    "Si no te fijas en estos regalos, tu propia existencia pasará desapercibida"
    Que disfrutes del inde y un beso para ti

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Gracias por tu pasos y mucho agradezco que dejes tu huella,

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