Piensa

La vida es corta para levantarnos por la mañana con tristezas, nadie dice que será fácil, sólo te puedo asegurar que valdrá la pena

viernes, 10 de febrero de 2012

Edith Piaff (biografía)

Nació con el nombre de Edith Giovanna Gassion, hija de una cantante ambulante y de un acróbata de circo que la abandonó antes de que ella naciera. Su madre a punto de dar a luz, no alcanzó a llegar a la maternidad y Edith nació en plena calle debajo de una farola frente al número 72 de la rue de Belleville en París el 19 de diciembre de 1915.
La mujer era demasiado pobre para criarla y se la entrega al cuidado de su abuela materna, quien en vez de biberón la alimentaba con vino, con la excusa de que así se eliminaban los microbios.
Después la entrega a su padre, quien está a punto de ir al frente en la Primera Guerra Mundial, lo que lo lleva a dejar a la niña con su abuela paterna (dueña una casa de prostitución en Bernay, Normandía) donde Edith es criada por las prostitutas de la casa.


Cuando apenas tenía cuatro años, una meningitis la dejó ciega, pero poco después recobró la vista gracias, según explicó su abuela, al devoto peregrinaje a la iglesia de Santa Teresita del Niño Jesús, en Lisieux, que la mujer hizo con su nieta.
Lisieux es una ciudad francesa, situada en el departamento de Calvados, en la región de la Baja Normandía.

Si los primeros años de la vida de Edith fueron difíciles, los de su adolescencia fueron peores. Cuando apenas tenía diez años su padre enfermó gravemente y la pequeña empezó a cantar por la calle, recogiendo las monedas que los transeúntes le arrojaban.
En aquellas primeras actuaciones, Edith sólo cantaba la Marsellesa, el himno nacional francés, porque esa era la única canción que conocía.
Al finalizar la Primera Guerra Mundial, su padre vuelve del frente y la lleva consigo a vivir la vida de los artistas de los pequeños circos itinerantes, luego la del artista ambulante, independiente y miserable.
Edith revela su talento y su excepcional voz en las canciones populares que canta en las calles junto a su padre, tal como su madre lo hacía.
En 1933, a los 17 años, tiene una hija con su amante Louis Dupont, llamada Marcelle, que muere de meningitis a los dos años de edad, en 1935. Su autobiografía se titula Au bal du chance

Su vida sentimental
Edith a pesar de no ser precisamente una mujer guapa, y de medir apenas 1,53 m de estatura, era una de esas femmes fatale que emanan un encanto especial y que hacía que los hombres cayeran rendidos a sus pies.
Por su vida pasaron desde sus inicios, pequeños rufianes, artistas callejeros y después hasta hombres famosos como Marlon Brando, Yves Montand, Charles Aznavour, o Georges Moustaki. Jugaba a deslumbrar, los conquistaba y los abandonaba. También sucumbieron a sus encantos el famoso campeón de boxeo Marcel Cerdan y actores como John Garfield.

Incluso la famosísima Marlene Dietrich, que le regaló un diamante de un cuarto de kilo por una apasionada noche de amor.
Edith seguía viviendo “La vie en rose” a pesar de un terrible accidente automovilístico en el que sufrió varias fracturas. Los médicos le prescribieron morfina, a la que rápidamente se hizo adicta.
“Durante cuatro años viví casi como un animal o una loca: nada existía para mí más allá del momento en que me era aplicada mi inyección y sentía por fin el efecto de la droga”.

Piaf se inyectaba, a través de su ropa y medias, momentos antes de subir al escenario. La única vez que actuó sin morfina fue un desastre, y salió abucheada por su público.
También empezó a beber sin control y sus amigos intentaron que dejara ese hábito, llegando incluso a esconderle las botellas de alcohol, pero tampoco no funcionó.
De todas formas su público la adoraba, pues era el ícono de Francia de la postguerra, una diva consagrada.

Sin embargo, esta vida desenfrenada que no la llenaba ni la hacía feliz, era la única que tenía y la disfrutaba, la que asumía como parte de su esencia, por eso es que cada vez que cantaba a viva voz la famosa canción - que la identificaba perfectamente - "Non, Je Ne Regrette Rien" (No, no me arrepiento de nada), se le llenaban los ojos de lágrimas.
Llegó a sus 46 años bien recorridos, y sin saber cómo, encontró de pronto al gran amor de su vida. Se involucró en una relación que sorprendió al mundo. Se enamoró locamente de Théo Sarapo, un joven griego 20 años menor que ella.
Edith aseguraba que éste era el definitivo y más grande amor de su vida. Se casó con él y todo el mundo pensó que se trataba de un “gigoló” que quería aprovecharse de su fortuna.
Para la gente fue difícil creer en el amor de una mujer mayor y famosa con un joven adonis griego, pero Edith gritó a los cuatro vientos que Théo era el único hombre que había amado.


Un año después de casarse con el joven griego, en 1963, Edith Piaf murió en su casa del Boulevard Lannes a la edad de 47 años, víctima de una cirrosis avanzada y con sus facciones deterioradas debido a la morfina.
El gran amor de su vida sólo le duró un año.
Fotografía tomada poco antes de morir

Théo Sarapo fue el único heredero de Edith Piaf.
Los derechos discográficos, de autor y cinematográficos fueron a parar a su cuenta bancaria. Eso confirmaba las sospechas de la gente.


La imagen de gigoló, inescrupuloso y aprovechador, se extendió por todo el mundo, mientras el silencio del griego confirmaba todas esas sospechas.
Sin embargo, siete años después Théo Sarapo volvió a ser noticia de primera plana en los periódicos. Se había suicidado. Sobrevivió hasta agotar la “fabulosa” herencia recibida de su mujer, es decir, una lista interminable de deudas.
La enfermedad y adicción de Edith Piaf la había dejado en bancarrota y con las deudas hasta el cuello.
Théo Sarapo, en silencio, las fue pagando como pudo, una tras otra, y así hasta dejar totalmente limpio el sagrado nombre de su amada.
Cuando llegó a pagar el último centavo se quitó la vida. ¿Para qué la quería si no podía compartirla con el único amor de su vida?
En su mesilla de noche hallaron una tarjeta que decía:
"Pour toi Edith, mon amour".
Théo Sarapo le enseñó al mundo y a sus detractores otra hermosa lección de amor. Durante los siete años que demoró pagar las deudas de su amada Edith, jamás se lo vio con otra mujer. Fue enterrado junto a ella. Al fin estarían juntos otra vez, para cantar a dúo desde el más allá:


"No! no me arrepiento de nada. Ni del bien que me han hecho, Ni del mal, Todo eso me da igual! No! no me arrepiento de nada. Todo está pagado, barrido, olvidado... Me importa un bledo el pasado! Con mis recuerdos, he encendido el fuego, mis penas, mis placeres… Ya no los necesito! Barrí todos los amores y todos sus temblores, los barrí para siempre, vuelvo a empezar de cero. No! no me arrepiento de nada. Porque mi vida, Porque mis alegrías, Hoy comienzan contigo"...


Solemos juzgar con ligereza, porque los prejuicios y la suspicacia empañan muchas veces el verdadero amor y las buenas intenciones.
Edith nos demostró que no se necesita toda una vida para amar y disfrutar, porque nos enseñó que un año es suficiente para pasar "el resto de tu vida" con esa persona especial.

Recibido por e-mail

26 comentarios:

  1. Grande la Piaff... sin todas las tribulaciones de su vida seguramente no hubiese poseído ni la fuerza interpretativa ni el estilo peculiar que la caracteriza.

    Y ese amor tronchado, dramático y romántico final acorde a su esencia.

    Besos!

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  2. Un buen post completísimo para una completísima tambien cantante y actriz de la vida que la tocó vivir.
    Su voz era prodigiosa, como tambien lo fué la de su imitadora Miren Matieu, pero nunca llegó a superarla.
    Un besito

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  3. La vida bloguera nos trae muchas coincidencias: esta mañana, hace unos minutos, acabo de escuchar a la Piaff cantar “La vie en rose” en el blog de un amigo al que visito a diario. Esta etapa de Edith Piaff corresponde a un tiempo de esplendor de la música francesa; la actual no es referente en el mundo como esta lo fue. Un abarzo.

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  4. Madame, yo adoro a esta mujer. Fue muy grande aunque fuera pequeñita. Y menuda lista de conquistas! Vaya, ni Napoleón, jiji.

    Feliz fin de semana, madame

    Bisous

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  5. Hola katy, Una pequeña gran mujer con una voz desgarrada que llegaba al corazón.
    Le descubrí durante mi estancia en Francia cantando con Les Compagnon de la Chanson por los años 60.
    Gracias por recordarnola, a este mito de la canción francesa.
    Feliz fin de semana !!

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  6. Muchas gracias Katy, como siempre magnifica esta entrada y magnifica lección.
    Mas gracias por compartirla.
    Que tengas un muy buen dia a dia.
    Un abrazo amiga.

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  7. No conocía esta parte de la biografía de Edith Piaff.
    Una historia de amor difícil de entender pero que en realidad no nos debería servir de crítica, nadie conoce la vida íntima de nadie y por lo tanto no somos nadie para opinar.

    Un abrazo.

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  8. Grandiosa Piaff!
    Admiro su talento y la valentía con la que enfrentó las calamidades que le tocaron vivir.
    Un reconocimiento , también , para Theo que finalmente demostró "quererla bien".
    "La vie en rose" y "No me arrepiento de nada":Dos prodigios.
    Bssss.

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  9. Una mujer increíble, Edith Piaff.

    No sólo por su voz, sino por su forma de interpretar, por el alma que imprimía en sus canciones, por la huella que dejaba y deja en quien la escucha.

    Irrepetible, sin duda.

    Besos.

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  10. La Piaff, toda una leyenda, una mujer con una vida increible que al final consiguió ese amor que se merecía.

    Una hermosa entrada, Katy, gracias

    Besitos

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  11. Me encanta oírla...me pone la piel de gallina y sin embargo ¡No sabía absolutamente nada de ella! no la ubicaba en una época concreta, apenas si sabía ponerle cara. Para mí era sólo voz.

    Que preciosa historia de amor y que vacuna contra el prejuicio

    Muchas gracias, Katy, por este post. Me ha gustado tanto como el de Gambelli :)

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  12. Katy... me has quedado sin palabras, me ha gustado tanto que me ha llegado profundamente y sí, soy llorona, se me ha escapado una lágrima, por ella, por él, por el amor, por la vida... Bss y gracias por compartirlo...amiga

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  13. Seguramente llevas razón Eva, somos lo que somos por lo que hemos vivido que nos conforma y hace diferentes.
    Bss

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  14. Recuerdo a Mirei Matieu, pero bien señalas Alicia que no ígualó al original. Ella fue especial, y la pueg¡ba está que no ha caído en el olvido.
    Bss

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  15. Ella en si fue un referente y fruto de una época. Cierto es que hoy la música francesa no es pionera. Tampoco la italiana y la nuestra mejor no sigo. Me parece Francisco que Occidente no es referente de nada.
    Bss

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  16. No me extraña nada madame que la adore. Creo que nos gusta a casi todos. Su voz esra diferente y las canciones cobraban vida en su voz.
    Pequeña de tamaño pero de gran talla. Menuda colección de caballeros como bien dice.
    Bisous

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  17. Me alegro que te haya gustado el post Contrapunto y traído buenos recuerdos. Era grande Edith. Una pequeña gran mujer.
    Bss

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  18. Gracias a ti Fina. Ya se que te gusta la música y que es una de las alegría de tu vida. Es difícil sorprenderte. Me alegro que te haya gustado.
    Bss

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  19. Es curioso como la gente tiende a juzgar a las personas publicas. Parecen un espejo o referente en el que mirarse. Cotilleos inconfesables. No podemos ni debebemos juzagar porque no estamos en la piel del otro ni hemos vivido su vida.
    Bss Elena

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  20. Hola Carmela, fue una mujer muy valiente. Una infancia triste, dramática. Una adolescencia dura y luego el mundo de la droga. Pero la vivió con dignidad hasta el final. Al fin y al cabo era su vida. Nos dejó disfrutar de su hermosa voz.
    Bss

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  21. Hola Perikiyo , la has definido con una palabra y n no se puede hacer mejor: "Irrepetible"
    Bss y feliz semana.

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  22. El final de sus días no pudo ser más romático Elysa. Murió un año después pero siendo amada. Conoció la felicidad que no tuvo a lo largo de su vida.
    Bss

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  23. Hola Alma, es verdad que pone la piel de gallina. Era una gran comunicadora, porque transmitía sentimientos.
    Me alegro un montón haberte traído algo nuevo uy así puedas ubicarla.
    "Me gusta tu frase "Vacuna contra el prejuicio"
    Bss

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  24. Que sensbilidad la tuya Cari, es cierto, esa para que se caiga la lagrimita. Que infancia tan triste, y el resto de su vida tampoco es para tirar cohetes. Menos mal que al final tuvo un año que debió compensarle todos los sinsabores que tuvo que afrontar.
    Bss

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  25. Qué atormentada vida la de esta mujer, llena de dificultades y adicciones. Quizás, el último año de su vida fue el único de auténtica felicidad. Sólo ella y su amor lo supieron. Con qué delicadeza has contado la contradictoria vida de esta pequeña gran mujer. Un abrazo.

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  26. Hola Dlt, una vida atormentada. El texto no es mio. Lo tenía archivado en una memoria externa y como tengo el ordenador a medio gas lo enchufé para ir salvando mis fotos y música por lo que pueda pasar aprareció.
    Como me encanta he decidido compartirlo.
    Bss

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Gracias por tu pasos y mucho agradezco que dejes tu huella,

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