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La vida es corta para levantarnos por la mañana con tristezas, nadie dice que será fácil, sólo te puedo asegurar que valdrá la pena

lunes, 19 de septiembre de 2011

El secreto de la bici de Gino Bartali

(Imagen web)

El italiano ayudó a salvar la vida de 800 judíos en la II Guerra Mundial como correo de una red clandestina. Murió en 2000 sin que se conociese su gesta.
Gino Bartali se murió en el año 2000 sin que nadie supiese su verdadera historia, la del corredor grandioso que dedicó dos años de su existencia a salvar la vida de ochocientos judíos. Para ello se valió de su bicicleta donde escondía la documentación necesaria para sacarlos de Italia. Y así, bajo la apariencia de simples entrenamientos, llevaba los papeles de un lado a otro. Nadie sospechaba en aquel momento de uno de los grandes mitos del deporte italiano, del hombre que había conseguido darle a Mussolini el Tour de Francia en 1938.

Gino Bartali escondió un secreto durante casi sesenta años. En el año 2000 se fue a la tumba con él y sólo un descubrimiento casual permitió conocer la dimensión humana que uno de los grandes ciclistas del siglo XX alcanzó durante la II Guerra Mundial.
Nacido en la Toscana, en el seno de una familia humilde que se dedicaba a trabajar el campo, Bartali comenzó a correr gracias a que su padre le encontró trabajo en un taller de reparación de bicicletas. Su dueño, contento por el trabajo de Gino, le regaló una y le animó a que se entrenase. A partir de ahí las escarpadas carreteras de la región fueron su espacio natural, el lugar en el que maduraron las piernas que rivalizarían con las de Coppi (Fausto) en el duelo que dividió Italia años después.
Pero antes de que el Campionissimo y él protagonizaran algunos de los duelos más grandes de la historia del ciclismo Bartali estaba considerado como el ciclista del régimen de Mussolini. El Duce, en su delirio, soñaba con ver a un italiano derrotando a los franceses en el Tour y todas las miradas se volvieron hacia Bartali, que en 1936 ya se había adjudicado el Giro (La Vuelta de Italia) y era una celebridad en todo el país. En 1937 una caída frustró su misión. Había comenzado a brillar en la montaña, pero en el descenso del Col de Laffrey se fue por un puente. Sus compañeros, asustados por el accidente, se asomaron por el precipicio y le encontraron en el fondo, en el riachuelo. Se movía. Allí se grabó el sobrenombre del monje -debido a sus profundas convicciones religiosas
Lo que nadie imaginaba es que en aquellos años oscuros Bartali, uno de los símbolos del Partido Nacional Fascista, era en realidad uno de los personajes claves de una organización dedicada a salvar la vida de los judíos italianos a los que los alemanes querían enviar a sus hornos crematorios. Gino Bartali seguía entrenándose y realizaba largas sesiones de entrenamiento por las carreteras de la Toscana o Umbría. Nadie podía suponer que en el cuadro de su bicicleta o debajo de su sillín transportaba documentos y pasaportes destinados a los judíos que se escondían en algunos de los monasterios italianos.
Bartali no despertaba demasiadas sospechas pese a que la guerra impedía cualquier competición y resultaba extraño ver a alguien entrenándose en aquel ambiente. Corría con ropa en la que se podía leer su nombre lo que le permitía recorrer kilómetros recibiendo los saludos efusivos de los soldados italianos, para los que era un auténtico ídolo. Y cuando una patrulla alemana le detenía la respuesta era sencilla: “Sigo trabajando para las carreras que vengan después”. Y le dejaban marchar. Los ejércitos se habían acostumbrado a ver pasar a Bartali de un lado a otro en su bicicleta, subiendo y bajando montañas, cambiando continuamente de ruta. Era el correo perfecto.
En los conventos y monasterios la red organizada por Giorgio Nissim -con el apoyo de varios arzobispos- se dedicaban a elaborar los pasaportes destinados a salvar la vida de cientos de judíos y que Bartali transportaba jugándose la vida en aquellos viajes por las carreteras que conocía como nadie pero que le podían deparar una sorpresa desagradable en cualquier momento.


Durante 1943 y 1944 el corredor toscano, el beato Bartali, se dedicó a esa misión sin que nadie le delatase. Acabó la guerra y aquellos entrenamientos kilómetros aún le valieron en su carrera deportiva porque con 32 años pudo ganar en 1946 el Giro y en 1948, con 34, se apuntó el Tour de Francia en una demostración colosal en la montaña ya que se impuso en siete etapas de aquella Bartali se retiró a su tierra, a Florencia, y durante cincuenta años no dijo nada de su trabajo para ayudar a los judíos que habitaban Italia. Durante décadas quedó sobre él la etiqueta de haber sido el corredor de los fascistas. No le importó. Se murió en el año 2000. El mundo sólo descubrió su magnitud en 2003 cuando los hijos de Giorgio Nissim encontraron un viejo diario de su padre en el que detallaba la forma en que funcionó la red clandestina dedicada a conseguir documentos que salvasen la vida de los judíos.
Allí, en aquellos papelajos, se explicaban minuciosamente los viajes que hacía Bartali, los kilómetros que recorría, los papeles que escondía su bicicleta y, sobre todo, lo abnegado de su dedicación a la causa.
Los Nissin contaron lo que su padre escribió y entonces empezó a cobrar sentido tanto entrenamiento en una época en la que costaba ver a un ciclista recorrer una carretera italiana. Italia descubrió a uno de sus grandes héroes. Los Nissin también contaron el dato más importante que escondía el diario de su padre: 800 judíos evitaron el viaje a algún campo de concentración de los alemanes gracias a las piernas de Gino Bartali
Entre 1943 y 1944 Bartali pedaleó por toda Italia para entregar papeles secretos a monjas, sacerdotes, obispos y frailes que permitieron crear identificaciones falsas para la población judía perseguida por el régimen de Hitler. La organización clerical para la que trabajó el ciclista estaba dirigida por Giorgio Nissim, contable judío de Pisa.

24 comentarios:

  1. Es curioso lo que las personas esconden algunos secretod son horrorosos,y otros como en este caso un bonito descubrimiento.

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  2. Una historia apasionante digna de llevarse al cine.
    Es curioso que apenas si conocemos nada de la vida de las personas que nos rodean. La de este campeón merece más de una medalla.

    Un beso.

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  3. Sin duda, un hombre que actuaba según sus principios y que le daba exactamente igual lo que pensasen los demás. Ni se vanaglorió de su heroica labor, ni se ofendió por que le tachasen de fascista. Vivió su vida con la conciencia tranquila.

    Además de un héroe, este señor era alguien con la cabeza bien amueblada.

    Besos.

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  4. Ha demostrado ser una gran persona, después de la guerra ni siquiera se molestó en deshacerse de la etiqueta de corredor facista. Eso demuestra el temple del que estaba hecho. Es bueno conocer su historia, ayuda a pensar que existieron hombres y mujeres dispuestos a jugarsela por los demás.

    Besitos

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  5. Una gesta encomiable. Dices que murió sin serle reconocido, pero precisamente entonces sería recibido por el Juez Supremo con los brazos abiertos. Una bella historia.

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  6. Hermosa historia, cuantos heroes anónimos más habra de esos tiempos, corazones llenos de amor ante las injusticias. Abrazos

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  7. Pues esto merece la pena difundirlo, asi que con tu permiso lo enlazo en mi blog.
    Eso si que es hacer el bien sin querer " cobrarlo"
    Besillos.

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  8. lo subo a face, katy, espero que no te importe. No conocía la historia y me voy impresionada :)

    Un beso ,guapa

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  9. Que gran historia.
    Gracias por traerla.
    Saludos

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  10. Gracias por traernos tan bella historia. Un gran ejemplo para el mundo, por lo que hizo, y por la humildad de no buscar un reconocimiento, y es que algo como lo que él hizo debería ser lo normal, no la excepción. Bravo por él.

    Saludos

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  11. Maravillosa entrada que nos acerca a la verdad de un hombre bueno, tanto, que prefirió el descrédito de ser conocido como fascista antes que descubrir la proeza que salvó la vida de tantas personas judías.

    Me voy sonriendo de tu casa porque siempre encuentro personas que me siguen sorprendiendo, gracias por ello

    un abrazo

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  12. Hola Katy!! Un admirable ser humano y una historia impresionante. Gracias por compartirla amiga.
    Besossssss

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  13. Bonita historia! es emocionante y digna de ser llevada al cine. Gracias Katy, te mando un fuerte beso
    Ceci

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  14. Su proeza y ayuda al prójimo el mayor orgullo para él.
    Ayudar y ser justos es lo que nos llena, no hace falta decirlo, sino sentirlo y hacerlo.

    Una historia honorable y digna de leer. Humano y bueno ante todo.

    Un abrazo y gracias por plasmarla.

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  15. Madame, qué historia emocionante la de este hombre. Me ha encantado, tanto sus obras como su humildad al rechazar atribuirse cualquier mérito después, cuando pudo haberlo hecho. Se llevó el secreto a la tumba. Un ser humano extraordinario.

    Feliz tarde, por fin tranquila por aquí.

    Bisous

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  16. Hola amig@s:
    Hoy he tenido un día de estos exhaustivos que para nada hacen honor al título de mi blog.
    Quiero agradecer a todos y cada uno vuestros hermosos comentarios tan bellos y generosos. Tengo la enorme suerte de contar con amigos sensibles, emotivos y que en definitiva hay unanimidad en lo que habéis dicho.
    Gino Bartali merece ser sacado fuera del anonimato en que vivió. Un hombre sencillo y humilde que no dudó en jugarse la vida para salvar a otros.
    Las palabras con vuestros calificativos son maravillosas:
    Noe- Descubrimiento
    Elena- merece más de una medalla,
    Pekiyo - heroica labor
    Elysa-Temple
    Francisco- Gesta encomiable
    Martha- Corazón lleno de amor
    Alicia- Hacer el bien sin querer cobrarlo
    Alma- Me voy impresionada
    Xibeliuss- Gran historia
    Sinfín- Un ejemplo para el mundo
    Matiluz-Proeza
    Gabriela- Admirable ser humano
    Ceci- Digna de ser llevada al cine
    Montse- Honorable, humano y bueno
    Madame- ser extraordinario y humilde

    Creo que ya no quedan más calificativos. Un hombre de profundas convicciones y que llevo estas hasta las últimas consecuencias.
    Un abrazo múltiple:)

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  17. Tu lo has dicho, no me han dejado calificativos para elogiar a esta persona, desde luego se merece todo lo que le han dicho en los comentarios anteriores y más. Hay que ser una persona excepcional para hacer una proeza así.
    Merece que se sepa su historia, fue hasta humilde ocultando lo que hizo, sin darle importancia.
    El post del cumpleaños un puntazo, la pura realidad de como están los adolescentes hipnotizados por los móviles.
    Sigo paseando, un abrazo Katy.

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  18. Has hecho un buen resúmen después de que yo recogiese todos los elogios. Es que son más que merecidos. Un testimonio de vida de un héroe casi anónimo.
    Bss

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  19. Gino:Un ejemplo de humanismo.
    Conmueve lo que hizo.
    Vale la pena difundir su obra.
    En la peli:"La lista de Schindler" el protagonista culmina con una frase :"El que salva una vida ... salva a la humanidad"(Creo que es del Talmud, no estoy segura).
    "Quién dijo que todo está perdido?"... cantaba Mercedes Sosa.
    Hermoso post!!
    Besos.

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  20. Hola Carmela llevas razón, y yo añado quién salva a alguíén sobre todo se salva a sí mismo. Gracias por las citas
    Bss y gracias por tu visita siempre grata.

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  21. Bos días amicus:
    Manteniéndome al margen de entes y abstractos hay que decir que la fortaleza personal, deportiva, temperamental y la autoformación humanista en este hombre sobrecógeme de tal forma que cuando subo a mi velocípedo para recorrer unos kilómetros de soledad, me conmueve tanto su recuerdo como su condición de persona y deportista.
    Salvo por un conflicto que le impidió estar en el pódium de las estrellas que en cantidad han ganado más carreras de las grandes, bien hubiera sido él quien también lo hubiera conseguido de no ser por ese tremendo contratiempo.
    Lo más alucinante es que tras un humilde velocipedista se escondía un hombre con una gigantesca capacidad humana que traspasando y escalando montañas por pistas de tierra tenía el poder altruista de los mecenas elegantes, en sus manos y en sus piernas.
    Otros alcanzaron todos los podios pero tener un currículum como éste sólo se puede conseguir desde la humildad, el interés y la prudencia. Legendario heraldo.
    Interesantísimo.
    [PD: Durante muchos conflictos armados, en los países donde se produjeron, los mandos de los ejércitos de zona requisaban todo tipo de vehículos y ciclos de la población para su servicio anteponiendo fuerza mayor para sus causas. Con éste, como con otros no pudieron]
    Breves saludos.
    Deica logo amicus.

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  22. Muchas gracias Dárzadegos por tu extenso y completo comentario que daría para post.
    Nada más que añadir que mi agradecimiento.
    Un saludo

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  23. Una historia preciosa de un hombre con un corazón tan grande como su fama de buen ciclista.
    Bartali ya era un grande del ciclismo, ahora además es un héroe de la raza humana.

    Grandi Bartali!!

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  24. Muchas gracias Jeane por tu comentario. Personas como el nos reconcilian con el género humano.
    Un abrazo

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Gracias por tu pasos y mucho agradezco que dejes tu huella,

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