Piensa

La vida es corta para levantarnos por la mañana con tristezas, nadie dice que será fácil, sólo te puedo asegurar que valdrá la pena

lunes, 3 de mayo de 2010

Despierta papá despierta

Me acaba de llegar este e-mail de México. Este padre hace una reflexión y en lineas generales la encuentro bastante acertada, de cómo ve la educación de su prole. Estamos en otro continente y sin lugar a dudas hay bastante semejanzas. Desconozco el autor y lo transcribo literalmente al menos sirve de base para un anális personal.

Despierta papá
Parece que los padres estamos fallando en el proceso de separación, individualidad y ayuda a los hijos a crear su propia independencia.A eso se le podría llamar COMPLEJO DE PAPA GALLINA. Es curioso, lo que pasa es que confundimos lo que es el amor y nos dedicamos a hacer felices a nuestros hijos, a cumplirles sus caprichos, a resolverles la vida y no pensamos en prepararlos para una vida dura, así que nuestros hijos nunca aprenderán a ganarse la vida y a ser autosuficientes. A eso se le llama hacerlos DEPENDIENTES E INUTILES.
Cada día los hijos pretextan su ayuda en las labores del hogar alegando que su única responsabilidad es el estudio, pero lo demás depende totalmente de sus padres.
A eso se le llama ser MANTENIDO.
En aras de una felicidad mal entendida queremos llenarlos de cosas materiales, se les compra la mejor ropa o los tenis mas caros, estudian en escuelas particulares, dinero para las discotecas, dinero para sus gastos, un carro si es posible, sin mencionar otros “compromisos económicos que ellos hacen”; los cuales no se ganan y lo más grave ellos piensan que es tu obligación. A eso se le llama ALCAHUETERIA.
Te sacrificas en todos los sentidos para que tus hijos tengan lo mejor y nunca les quedas bien y lo que recibes por parte de ellos es: EXIGENCIAS Y EGOISMO.
Les hemos dado tanto, que se creen merecedores de todo. No te piden… TE EXIGEN.
Les hemos dado tanta atención que se sienten el centro del universo, cargados de egoísmo creen que el mundo debe de girar a su alrededor y que lo único valioso, importante y primordial, son ellos.
No les hacemos conciencia de su papel como individuos responsables.
Si yo como padre cumplo con el compromiso de cubrir sus necesidades personales, de salud y escolares….
Ellos tienen que cumplir con el compromiso de sacar buenas calificaciones y colaborar en el hogar. ¿Qué está pasando con las nuevas generaciones?
Si miramos un poco hacia atrás y revisamos los años lejanos o cercanos a nuestra juventud, todo era muy diferente.
No tenías teléfono celular… y no pasaba nada. No tenías computadora… y te fletabas a mano.Te conformabas con la ropa que te podían comprar y no por eso te sentías diferente ni descalificado por no usar la marca X ó Z.
Si te llamaban la atención, te negaban un permiso o te daban un coscorrón, de ninguna manera le faltabas el respeto a tu papá, ni mucho menos lo amenazabas.
Si te ibas a una tardeada, fiesta o reunión, te comprometías a regresar a una hora determinada, que tenías que cumplir te gustara o no, de lo contrario no había permiso para la siguiente.
Y eso no era motivo para emitir gritos, zapatazos y portazos, chantajes o tener durante una semana sonrisas fingidas o caras molestas. En ese tiempo existía un valor muy importante que nos enseñaron desde pequeños, se llamaba: RESPETO.
Ahora no se conoce, no existe, no sabemos en que lugar estará o detrás de que mueble lo escondimos para que nuestros hijos no lo encuentren y mucho menos lo practiquen.
Había valores que eran preponderantes: uno era el orden, el otro la disciplina y otro la obediencia. Hoy en día, algunos padres no ayudan a la tarea, si no que la hacen completa, y habiendo tanto libro e información a la mano, además te la buscan, lo único que les falta es ir a presentar el exámen en el salón de clase.
Y todo este circo para que el chico no haga berrinche y no sufra una deshidratación a causa de sus lágrimas y lo más triste ….. “para mantener la paz social en el hogar”, donde la solvencia y la autoridad de los padres hace mucho tiempo no existen.
Y qué decimos del hogar, donde para evitar conflictos y discusiones, como ya no funciona aquel estribillo de: Jorgito a la una, Jorgito a las 2, Jorgito a las dos y cuarto como si fuéramos reloj. O el clásico "voy a contar hasta diez“ va una, van dos... Nos convertimos en el cómplice de nuestros hijos.
Eso sí, con la boca callada para no caerles gordos con tanta habladera y no les permitimos a nuestros niños que se desgasten ni siquiera recogiendo sus propios tiraderos. Total para qué (pensamos), ellos por qué, si no tienen culpa alguna de mis problemas, ellos no pidieron nacer.
En aquellos tiempos no te sobreprotegían, ni te solucionaban los problemas, tenías libertad hasta para cometer errores, lo cual te llevó a desarrollar un sentido de
responsabilidad y de identidad.Eso se llama CRECER.
Dentro de este proceso de crecimiento no estaban exentos un coscorrón, o una que otra nalgada bien puesta, mismas que a nadie le ocasionó ningún trauma, por tratar de que obedecieras.
En aquellos tiempos la voz de tu padre se escuchaba con respeto, las órdenes de mamá se acataban sin protestar y los consejos de ellos no eran catalogados como cantaletas, rollos o monsergas. Ni le decías a tu papá "ya cállate“ o el famoso “si, hombre, si”
En aquellos tiempos los padres ponían los límites, las reglas y las condiciones y no tenían miedo de que el hijo o la hija les dijeran:
es que aquí no me comprenden, la onda es diferente, no me dejan ser, tu no te metas, tu de que hablas, tu eres peor, o el típico "me voy de la casa“
¿Pues adonde te ibas a ir que te trataran mejor que en tu casa?
En aquellos tiempos los padres no tenían miedo de llamarte la atención y "que te enojaras".
Total que tenías dos costos enojarte y volverte a contentar. En aquellos tiempos si no querías comer, te quedabas con hambre, porque no te daban dinero para comprar porquerías en la tienda de la esquina. Además para qué, si la mamá se levantaba temprano a prepararte el desayuno o tu lunch.
En aquellos tiempos tus padres no justificaban tus malas calificaciones, ni tu mal comportamiento en la escuela, ni la falta de respeto a los maestros, ni tu falta de colaboración y apoyo en tu casa. En aquellos tiempos el padre decía no. Y no, quería decir NO.
En aquellos tiempos la figura paterna era muy diferente a la actual, en aquellos tiempos el amor, el respeto y la consideración…
No daban cabida a los actuales calificativos: Mi papá está loco, ya está chocho, es un egoísta, está neurótico, es un frustrado, y quien sabe cuántos calificativos más.
Estos me causan una gran pena, no sé si por quien los emite o por quien los recibe.
Que vamos a hacer con los hijos de hoy?: Egoístas, aprovechados, dependientes, irresponsables, irrespetuosos, groseros, estafadores económicos y emocionales.
Si no les das dinero, inventan y te lo sacan o si pueden te lo roban, o de plano se enojan.
Si no les das permiso de salir, se enojan o les vale un verdadero sorbete y se salen.
Si los reprendes te responden y no te escuchan, si tratas de buscarlos, te apagan el celular. Si sacan malas calificaciones, no les importa,total su papá es el que paga.
Enséñales a ganar su propio dinero con honestidad, para que sepan lo que cuesta administrarlo y disfrutarlo.
Enséñales a valorar la oportunidad del estudio, no todas las personas tienen el privilegio de prepararse, tener una profesión y formar un plan de vida equilibrado.
Enséñales a respetar a sus semejantes para que cuando tengan su pareja la sepan cultivar y procurar.
La igualdad entre hombres y mujeres no es faltarse al respeto, ni tener jerarquías ventajosas.
Enséñales a formar su escala de valores que los harán seres humanos de bien, útiles a su familia y a la sociedad.
Hazles conciencia que los valores no han pasado de moda ni son piezas de museo.
Enséñales a quererse a sí mismos para que cuando tengan sus hijos, los amen y eduquen. Para que tengan credibilidad en la relación de pareja.
Vamos a ponernos las pilas, hagamos de nuestra escala de valores un estandarte, para que nuestros hijos aprendan lo que es el respeto, el compromiso, la honestidad, la humildad, la cortesía, la prudencia, la generosidad, el agradecimiento; y la nobleza de corazón…
DESPUES DE TODO NO DEBERÍA SER TAN DIFICIL

10 comentarios:

  1. Estoy al 100% de acuerdo con el post.
    Nos desvivimos por nuestros hijos sin caer en la cuenta de que los estamos haciendo seres totalmente dependientes e inútiles.

    Solucionarles todos los problemas les crea un problema mayor en el futuro: no saber enfrentarlos por sí mismos.

    Buen texto Katy, un beso.

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  2. Hola Katy!! Comparto mucho de lo que dice el texto y realmente somos culpables porque quisimos darle todo y solucionar sus problemas. Conocen mis valores, quizás en algún momento se den cuenta de que deben caminar solos con esos valores incorporados.
    Besossssss

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  3. Es verdad que no se estan transmitiendo los valores adecuados muchas veces. Falta, sobre todo, el respeto, pero es que lamentablemente encuentro que esta faltando a todos los niveles, y no solo entre los hijos hacia los padres. Da pena ver como se tratan a veces los politicos, o los famosos en television. No hay buenos ejemplos que mostrar a los niños y a los adolescentes, porque todo el dia ven justo lo contrario de aquello que deberian aprender.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  4. Guauuuu que post!!! Yo tengo una familia muy grande y por lo tanto hay muuuchas generaciones...y las nuevas son tal cuál las describe este post. No hay respeto a los padres. A mí, mi papá me decía no, y era NO. Tal cuál!!!
    Pero también hay otra generación de padres, asiq es parejo esto.

    Uy me siento re vieja hablando así jajajajaja.
    Besitos Katy! Muy bueno lo q escribiste!!! BENDICIONES!!!

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  5. Siu resulta duro ver como se pierde el respeto y la educación. A mi lo de consentirñles an cosas, y ser un poco más permisivos no me parece mal pero lo que me subleva es es la falta de respeto. No lo aguanto.
    Besos

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  6. Pues si Gabriela, lo hemos querido hacer tan bien, que nos ha salido el tiro por la culata. A qui, en America y en China. La juventud utiliza eso de "Dame más que más me merezco"
    Besos

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  7. Hola Madame, transmitir valores. Todavia hace 10 años yome reunía con jóbvenes y el tema era la transmisión de valores. Hoy eso no existe. Ni saben lo que es. Ellos tienen nuevos valores. Y podia ser, lo admito. Pero el respeto a los padre y mayores eso es desde que el mundo es mundo y parece que se ha esfumado.
    Bisous

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  8. Gracias Andre por tu testimonio personal. En una familia tan grande debe haber de todo un poco.
    Pero volvemos a lo de siempre, el repeto es fundamental en las relaciones humanas. Si se pierde se ha perdido todo.
    Me ha hecho gracia lo de sentirte vieja jaja, lo que eres es más sabia.
    Besos

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  9. KATY!!1
    tienes muchas razon en todo
    el respeto y valor ya no son enseñados en los niños y jovenes y por lo tanto cuando ya estan grandes y son no digo malos pero tambpo bueno los padres se preguntan que paso!!!
    teniendo ellos toda la culpa
    ME GUSTO MUCHO ESTE POST AMIGA!!!
    feliz martes!!!
    besos y abrazos :o)

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  10. Gracias Blanca por tus palabras.
    Es una pena ver com están las cosas. Pero tampoco hay que deprimirse demasiado. De peores situaciones ha salido nuestro mundo siempre tan cambiante.
    Besos

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Gracias por tu pasos y mucho agradezco que dejes tu huella,

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