Piensa

La vida es corta para levantarnos por la mañana con tristezas, nadie dice que será fácil, sólo te puedo asegurar que valdrá la pena

miércoles, 9 de enero de 2013

Mi tío Poroto


Recién llegado de la Argentina. Un toque de humor pero y aunque exagerando está cerca de la realidad. Por lo menos me lo parece a mi

Mi tío Poroto se encontraba bien de salud, hasta que su mujer, mi tía Porota, a instancias de su hija, mi prima Tota, le dijo:
-Poroto, vas a cumplir 70 años, es hora de que te hagas una revisión médica-
-Y para qué?, si me siento muy bien-
-Porque la prevención debe hacerse ahora, cuando todavía te sentís joven, contestó mi tía.
Por eso mi tío Poroto fue a consultar al médico. El médico, con buen criterio, le mandó a hacer exámenes y análisis de todo lo que pudiera hacerse y que la obra social pagase.
A los quince días el doctor le dijo que estaba bastante bien, pero que había algunos valores en los estudios que había que mejorar. Entonces le recetó :
-Simgras Grageas para el colesterol,
-Bobex para el corazón,
-Diabetol Plus para prevenir la diabetes,
-Total Vitaminol, complejo vitamínico,
- Abajopres para la presión,
-Alergicatel para la alergia.

Como los medicamentos eran muchos y había que proteger el estómago, le indicó Omeopancex. Mi tío Poroto fue a la farmacia y gastó una parte importante de su jubilación por varias cajitas primorosas de colores variados.
Al tiempo, como no lograba recordar si las pastillas verdes para la alergia, las debía tomar antes o después de las cápsulas para el estómago, y si las amarillas para el corazón, iban durante o al terminar las comidas, volvió al médico.
Éste, luego de hacerle un pequeño fixture con las ingestas, lo notó un poco tenso y algo contracturado, por lo que le agregó
-Nervocalm y Aflojex Max.

Esa tarde, cuando entró a la farmacia con las recetas, el farmacéutico y sus empleados hicieron una doble fila para que él pasara por el medio, mientras ellos lo aplaudían.


 Mi tío, en lugar de estar mejor, estaba cada día peor. Tenía todos los remedios en el aparador de la cocina y casi no salía de su casa, porque no pasaba momento del día en que no tuviera que tomar una pastilla.

A la semana, el laboratorio fabricante de varios de los medicamentos que él usaba lo nombró "cliente protector" y le regaló un termómetro, un frasco estéril para análisis de orina y una birome con el logo de la empresa.
Tan mala suerte tuvo mi tío Poroto, que a los pocos días se resfrió y mi tía Porota lo hizo acostar como siempre, pero esta vez,además del té con miel, llamó al médico.


Este le dijo que no era nada, pero le recetó :
-Gripedin Dúo
-Snaxidal. (antibiótico)

Para colmo, mi tío Poroto se puso a leer los prospectos de todos los medicamentos que tomaba y así se entero de las contraindicaciones, las advertencias, las precauciones, las reacciones adversas, los efectos colaterales y las interacciones médicas. Lo que leía eran cosas terribles.


No sólo se podía morir, sino que además podía tener arritmias ventriculares,sangrado anormal, náuseas, hipertensión, insuficiencia renal, parálisis, cólicos abdominales, alteraciones del estado mental y otro montón de cosas espantosas.
Asustadísimo, llamó al médico, quien al verlo le dijo que no tenía que hacer caso de esas cosas porque los laboratorios las ponían por poner.

-Tranquilo, Don Poroto, no se excite le dijo el médico, mientras le hacía una nueva receta :
- Antideprezol Forte Supositorios.
En ese tiempo, cada vez que mi tío cobraba la jubilación, iba a la farmacia donde ya lo habían nombrado cliente VIP.
Esto lo hacía poner muy mal, razón por la cual el médico le recetaba nuevos e ingeniosos medicamentos.
Llegó un momento en que al pobre de mi tío Poroto no le alcanzaban las horas del día para tomar todas las pastillas, por lo cual ya no dormía, pese a las cápsulas para el insomnio que le habían recetado.

Tan mal se había puesto que un día, haciéndole caso a los prospectos de los remedios, se murió.
Al entierro fueron todos, pero el que más lloraba era el farmacéutico.
Aún hoy, mi tia Porota afirma que menos mal que lo mandó al medico a tiempo, porque si no, seguro que se hubiese muerto antes.
Este e-mail está dedicado a todas mis amistades, ya sean médicos o pacientes..!!!
CUALQUIER SEMEJANZA CON LA REALIDAD ES " P U R A C O I N C I D E N C I A "
(Autor desconocido)

16 comentarios:

  1. Perdonad si no comento estos días en vuestros blogs pero se me han complicado un poco las cosas.
    Esta entrada ya estaba preparada.
    Un abrazo

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  2. Parece que después de las Fiestas en lugar de la calma, llega el ajetreo, somos varias las que estamos mas liadas que las sandalias de un romano, Por lo que todas de antemano estamos disculpadas.
    Yo no me medico, creo que la química no debe ser muy sana y las hierbas no me gustan.
    Abrazos relajantes

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  3. Katy andamos más de uno fuera de forma con el blog, esperemos pronto retomar el pulso y más viendo estos Buenos...... Buenos no.... Más que Buenos post.... Un abrazo....
    Elperroverde.


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  4. Ay pobre Poroto, de no tener nada a ponerse malo malísimo.
    Pues no te creas que a más de una le pasa algo parecido, tengo que tomar unas pastillas un día sí y otro no, otras todos los días y unas gotas cada quince, así que me siento un poco identificada con nuestro protagonista. Qué follón.

    Besos y a ver si se tranquilizan las cosas.

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  5. Està buenìsimo!Pobre Poroto.
    Yo tambièn leo los prospectos antes de tomar un remedio y cuando veo las contraindicaciones , me asusto y no lo tomo.
    Està re còmico el relato...parece real.
    Besos.

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  6. ya dicen eso de que en el médico sales con más cosas de las que sales.
    saludos.

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  7. Los nombres de los medicamentos son buenísimos. Deberían patentarlos!

    En realidad puede que haya bastante parecido con la realidad, jiji.

    Feliz día, madame

    Bisous

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  8. Pobre tio Poroto.
    Buenisimos y lo malo es que tiene su parte de verdad.
    Un abrazo

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  9. Lástima que se muriera el tío Poroto; de haber vivido más tiempo, pronto no hubiera tenido bastante dinero (a euro por receta) para comprar más medicamentos y se hubiera curado. En fin, muy gracioso. Un abrazo Katy.

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  10. Jajajaja... estoy con Madame, es muy divertido el texto(esa doble fila de aplaudiendo al pobre Poroto en la farmacia) pero los nombres de los medicamentos lo mejor

    Abajopres, Katy ;) Un beso

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  11. Un millón de gracias por vuestros comentarios. Ando de cabeza y no doy más de sí. Prefiero visitaros en los momentos libres:-) Coincidimos todos en que se parece demasiado a realidad como para pasarlo por alto.
    Esperemos que no haya muchos tios Poroto, porque está claro que tanta pastillita acaba con uno. pero: ¿Y si no las tomamos? a ver quien es el Chulo o la chulita...

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  12. ¡Cómo me he reído! La imaginación al poder. Parece un aviso para navegantes, habrá que aprender la lección.

    Un cariñoso abrazo :)

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  13. Amiga Katy, nunca se ha escrito un texto con tantas verdades incluidas. Conozco muy bien a algunas esposas, médicos y farmacias; de prospectos, también he leído muchos y he me he asustado. Pero estoy de momento libre de medicamentos; es raro que a edad no padezca de algo, pero no me siento nada y no voy al galeno no sea que me encuentre algo para justificar mi consulta.
    Un abrazo por compartir tan interesante y común problema de salud. Isidro.

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  14. Muchas gracias M.P. e Isidro. Así es la vida. La química nos guste o no ayuda.
    Bss

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  15. Esto es digno de la mejor novela con vis cómica. Con tu permiso me lo llevo a mi blog y lo comparto. Pondré tu enlace como alguna otra vez. GRACIAS.
    Un abrazo.
    Siento lo de tu ordenador como te comenté en Ciudadana del Mundo.

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Gracias por tu pasos y mucho agradezco que dejes tu huella,

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